
Los cirujanos realizan la septoplastia en Turquía para enderezar el tabique nasal, una estructura de hueso y cartílago que divide la cavidad nasal en dos fosas. Cuando el tabique está muy torcido, puede dar lugar a un tabique desviado y provocar dificultad para respirar. Esta alteración puede obstruir una o ambas fosas nasales, lo que reduce el paso del aire y dificulta la respiración por la nariz.
Durante la septoplastia, el cirujano recoloca el tabique en el centro de la nariz. Para corregir su alineación, a menudo hay que cortar y reposicionar partes del tabique. Tras la cirugía y la curación, los pacientes suelen respirar mejor por la nariz. Es importante hablar con su cirujano antes de la intervención sobre los resultados que cabe esperar.

Motivos habituales para una septoplastia
Aunque muchas personas tienen el tabique ligeramente torcido, las desviaciones importantes pueden bloquear las fosas nasales y causar problemas como:
- Dificultad para respirar por la nariz
- Sangrados nasales frecuentes
- Obstrucción del paso del aire
Puede plantearse una septoplastia cuando estos síntomas afectan de forma importante a la calidad de vida.
Riesgos de la septoplastia
Como cualquier intervención de cirugía plástica, la septoplastia conlleva ciertos riesgos, entre ellos:
- Sangrado e infección: riesgos habituales de cualquier intervención quirúrgica.
- Reacciones a la anestesia: posibles efectos adversos de la anestesia.
- Síntomas persistentes: algunas personas pueden seguir teniendo la nariz obstruida después de la cirugía.
- Deformidades nasales: puede cambiar la forma de la nariz.
- Perforación septal: puede formarse un orificio en el tabique.
- Disminución del olfato: puede producirse una pérdida temporal o permanente del olfato.
- Hematoma: una acumulación de sangre en la cavidad nasal que puede requerir drenaje.
- Entumecimiento: pérdida temporal de sensibilidad en las encías superiores, los dientes o la nariz.
- Mala cicatrización: las incisiones pueden no curar bien.
En algunos casos puede ser necesaria una cirugía adicional para tratar complicaciones o si el resultado inicial no cumple las expectativas. Hablar de estos posibles riesgos con su cirujano de antemano es fundamental para tomar una decisión informada.
Conocer estos aspectos ayuda a quienes se plantean una septoplastia a valorar, junto con un cirujano cualificado, las ventajas y los riesgos de la intervención.
Preparación para la septoplastia
Antes de someterse a una septoplastia, normalmente tendrá una consulta con su cirujano para hablar de las ventajas y los posibles riesgos de la intervención. Esta consulta suele incluir varios pasos importantes:
Revisión del historial médico
Su cirujano le preguntará por su historial médico, incluidas las enfermedades pasadas o actuales y los medicamentos o suplementos que toma. Así se asegura de que la cirugía sea segura y se adapte a sus necesidades.
Exploración física
El cirujano hará una exploración minuciosa de su piel y de las estructuras internas y externas de la nariz. Puede recomendarle pruebas concretas, como análisis de sangre, para valorar su estado de salud general.
Documentación fotográfica
El equipo quirúrgico puede tomar fotografías de su nariz desde distintos ángulos. Estas imágenes ayudan al cirujano a comentar con usted los posibles cambios en el aspecto de la nariz y sirven de referencia durante y después de la intervención.
Conversación sobre sus objetivos
Es fundamental hablar con claridad con su cirujano sobre sus expectativas y los resultados que espera lograr con la cirugía. El cirujano le explicará lo que la septoplastia puede conseguir de forma realista y comentará los posibles resultados.
Preparación para la cirugía de septoplastia en Turquía
Medicamentos y suplementos
Evite tomar medicamentos que contengan aspirina o ibuprofeno antes y después de la cirugía, porque pueden aumentar el riesgo de sangrado. Tome solo los medicamentos que su cirujano haya aprobado o recetado.
Dejar de fumar
Si fuma, es aconsejable que lo deje antes de la cirugía, ya que el tabaco puede aumentar el riesgo de complicaciones y dificultar la curación.

Qué esperar durante la septoplastia
La septoplastia consiste en enderezar el tabique nasal recortando, centrando y, en ocasiones, sustituyendo cartílago o hueso. La intervención suele incluir los siguientes pasos:
- Incisiones: el cirujano hace incisiones dentro de la nariz y, a veces, es necesaria una pequeña incisión entre las fosas nasales.
- Recolocación: si unos huesos nasales torcidos desplazan el tabique, el cirujano puede realinearlos mediante cortes precisos.
- Injertos expansores (spreader grafts): para corregir desviaciones a lo largo del dorso nasal, el cirujano puede usar pequeñas tiras de cartílago, llamadas injertos expansores, que ayudan a enderezar el tabique.
Estos pasos quirúrgicos buscan mejorar la función nasal y aliviar los síntomas causados por el tabique desviado. No dude en plantear cualquier pregunta o duda a su cirujano durante la consulta para llegar bien preparado a la intervención.
Durante la intervención
El cirujano realiza la septoplastia con anestesia, de modo que no sentirá dolor durante la intervención. La elección de la anestesia, local con sedación o general, depende de la complejidad de la cirugía y de sus preferencias.
- Incisiones y suturas: el cirujano hace incisiones dentro de la nariz para acceder al tabique y las cierra con suturas reabsorbibles que se disuelven solas con el tiempo.
- Soporte del tabique: el cirujano puede colocar férulas blandas de silicona dentro de cada fosa nasal para sostener el tabique mientras cicatriza. Para reducir el riesgo de sangrado posoperatorio, el equipo quirúrgico puede utilizar un taponamiento dentro de la nariz.
- Sala de recuperación: después de la cirugía, el personal sanitario le trasladará a una sala de recuperación para vigilarle de cerca. Como la septoplastia suele realizarse de forma ambulatoria, normalmente podrá volver a casa el mismo día. Es importante que organice que alguien le lleve a casa.
Después de la intervención
Para reducir el riesgo de sangrado e hinchazón después de la cirugía, es probable que su cirujano le dé indicaciones concretas para las primeras semanas tras la intervención. Según la complejidad de la cirugía, pueden aconsejarle:
- Postura para dormir: descanse boca arriba con la cabeza elevada para ayudar a reducir la hinchazón.
- No sonarse la nariz: evite sonarse la nariz durante al menos unas semanas para prevenir el sangrado.
- Ropa: use prendas que se abrochen por delante, como camisas con botones, para no tener que pasarlas por la cabeza.
- Limitación de la actividad: evite levantar peso y las actividades intensas, como correr o hacer aeróbic, durante un máximo de seis semanas para reducir el riesgo de sangrado nasal.
Su cirujano le recetará medicamentos para controlar las molestias o el dolor que pueda sentir durante la recuperación. Seguir estas indicaciones le ayudará a que la curación sea más fácil y reducirá la probabilidad de complicaciones.
Resultados
Entre 3 y 6 meses después de la septoplastia, los tejidos nasales suelen estabilizarse, aunque la forma del cartílago y de los tejidos puede seguir cambiando durante un año o más después de la cirugía. La mayoría de los pacientes nota alivio de los síntomas asociados al tabique desviado, como la dificultad para respirar, pero los resultados pueden variar de una persona a otra.
Aunque muchas personas notan una mejora importante, en algunos casos los síntomas persisten. En esas situaciones puede valorarse una septoplastia secundaria, o cirugía de revisión, para ajustar y mejorar aún más la estructura de la nariz y del tabique y lograr un mejor resultado.


¿Qué es la septoplastia?
La septoplastia es una intervención quirúrgica que corrige la desviación del tabique nasal, la pared que separa las dos fosas nasales. Su objetivo es mejorar el paso del aire por la nariz y aliviar la dificultad para respirar.
¿Cuáles son los síntomas del tabique desviado?
Los síntomas más frecuentes son:
- Obstrucción nasal (sobre todo en un lado)
- Dificultad para respirar por la nariz
- Sinusitis frecuentes
- Sangrados nasales
- Ronquidos o alteraciones del sueño
¿Cómo se realiza la septoplastia?
La intervención suele hacerse con anestesia local o general. El cirujano endereza o retira partes del cartílago y del hueso del tabique a través de incisiones dentro de la nariz, sin cicatrices visibles.
¿Cómo es la recuperación después de una septoplastia?
La recuperación dura aproximadamente 1–2 semanas. En los primeros días es habitual notar una ligera hinchazón, congestión y molestias. La mayoría de los pacientes vuelve al trabajo en una semana, y la mejora de la respiración suele notarse poco después.
¿Cambia la septoplastia el aspecto de la nariz?
No. La septoplastia es una cirugía funcional y no modifica la forma externa de la nariz. Sin embargo, puede combinarse con una rinoplastia si hay que tratar tanto la función como el aspecto.
Aviso médico:
Este artículo ha sido revisado desde el punto de vista médico por nuestros cirujanos de ClinMedica, incluido nuestro personal sanitario. Tiene únicamente fines informativos y no sustituye a una consulta médica profesional.
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Cuánto cuesta en ClinMedica
La septoplastia cuesta 3.500 € en ClinMedica. El paquete incluye la consulta médica, 1 noche bajo observación médica tras la intervención, 5 noches en Estambul, los medicamentos para la recuperación, los traslados y un intérprete. Todos los precios están en la lista de precios de cirugía plástica.